Nikita no llora tanto como antes. O por lo menos no por los mismos motivos. Ahora lo hace cuando se aburre, cuando quiere brazos de su madre (¡¡siempre!!), cuando tiene sueño, cuando tiene hambre, cuando tiene el pañal sucio, cuando lo va a tener en breve, … Vamos, que sigue llorando mucho, pero al menos...