Nuestro tesoro crece a ojos vista. Y habla por los codos. Y es una niña activa, que no para, y lista como el hambre.

Además, desde hace varias semanas ya no usa pañal ni de día ni de noche. Y podríamos decir que no ha costado nada, que todo ha ido estupendo, que ha sido dejar de ponerle pañal y listo. Pero no. Llevábamos ya meses preparando el cambio, con el orinal a vueltas, con problemas a la hora de hacer caca. Pero todo ello ha merecido la pena y ahora Nikita está feliz sin pañal y nosotros casi más que ella 🙂

Nikita poniendo caras

En septiembre empezará el colegio, y Nikita será la más pequeña de la clase. Y ya nos hemos hecho a la idea de que todo va a ir estupendamente bien y excepto los virus y demás bichos indeseables no habrá ningún problema, porque la niña está muy espabilidada y todos los compañeros/as van a cuidar de ella (además del profesor/a, claro)