En estos últimos días todos hemos aprendido un buen montón de cosas nuevas:

Que hay muchas infecciones distintas por las que puede pasar un bebé de 10 meses en muy poco tiempo: una laringitis, una gastroenteritis, una bronquiolitis, e incluso una neumonía. Y que todo ello se parece mucho (al menos para algunos doctores/as).

Que las pediatras de urgencias de algunos hospitales llevan colgando, como en la tele, muñecos del cuello. Y son muy simpáticas y tienen muchos peluches y juegos. Pero eso sí, siempre te quedará la duda de si hacen bien su trabajo.

Que no importa quedarte sin vacaciones o perder dinero de hoteles y vuelos si al final descubres que has tomado una buena decisión, y tu hija puede ser atendida y curada en condiciones y cerca de su casa.

Y por último, yo he recordado que estoy casado con una mujer maravillosa, que es capaz de calmar a su hija en las situaciones más complicadas y en los sitios más inverosímiles, de cantarla y quererla y cuidarla como una diosa, y no tiene miedo de nada ni de nadie cuando se trata de luchar por los suyos.

Nikita tiene neumonía, y hoy estaba bastante decaída y hecha polvo, pero esperamos que con la ayuda de un buen diagnóstico, unas enfermeras y doctoras estupendas, una familia que se preocupa montón por ella y las ganas y alegría que siempre tiene, en unos días esté de nuevo bailando y gateando y jugando como una campeona.