Llegó en los primeros minutos de un viernes 11 de diciembre, por cesárea, tras muchas horas de parto inducido sin resultado, pero también sin dolores (por suerte). Pesó 3,450 kilos repartidos en unos hermosos 51 centímetros de altura.

Nikita, a las pocas horas de nacer

Tiene la nariz de su madre, los ojos rasgados, bastante pelo, y para mí es la niña más bonita del mundo 🙂

Ambas (Joy y Nikita) están perfectamente, aunque habrá que pasar unos días en la clínica hasta que la herida de la cesárea esté en buen estado.

Actualización: una foto de hoy, con los ojos abiertos:

Nikita, segundo día de vida

Ya sabemos dar el biberón, sacar el aire, interpretar (medianamente) porqué llora, y unas pocas cosas más del ENORME manual de “Cómo cuidar a tu hijo/a y no morir en el intento”… 🙂