Se define como un persistente, anormal y injustificado miedo a China, a los chinos o bien a la cultura china. Este término no suele ser utilizado como referencia a una fobia propiamente dicha, sino a sentimientos negativos de rechazo, discriminación, desconfianza, deshumanización y hostilidad en general hacia la cultura china o a los chinos en general. Es, por lo tanto, una forma de xenofobia (desprecio a los extranjeros).

Fuente: fobias.net

A tan solo 2 días de las Olimpiadas, aumentan de nuevo los niveles de sinofobia. Especialmente es notable entre los periodistas, dispuestos a vender a su madre por una noticia a la moda y llamativa, preferentemente anti-China, mejor si es sobre niños explotados, o sobre atentados, o sobre detenciones. Como si no hubiese de todas estas cosas en muchas otras partes del mundo. Pero claro, si no es sobre China no vende…

Nadie se para a pensar que con todo ello no consiguen sino recrudecer el problema, parar los pies a un pueblo que busca desesperadamente desde hace años un futuro mejor, a una gente que pensaba que las Olimpiadas iban a ser la lanzadera definitiva hacia la normalización, pero que ahora se encuentran con la cruda realidad de un Mundo que no les admite, un Mundo que mete en el mismo bote a oprimidos y a opresores, un Mundo que juzga sin conocer ni sopesar los problemas reales, un Mundo lleno de sinofobia 🙁

Actualización: Como muchas otras veces, Daniel Méndez vuelve a dar en el clavo, y explica de forma sencilla y con ejemplos las distintas actitudes de los medios informativos respecto a China. Por cierto, un nuevo blog, «En bicicleta por Pekín«, muy recomendable para estos días olímpicos que vienen…