Cuando la gente me pregunta mi opinión sobre Ono, nunca se qué decir. Es de esas cosas que si te funciona bien, pues estupendo: internet de calidad, TV decente, y precio ajustado (bueno: digamos que los hay peores). Pero como tengas un problema, todo cambia radicalmente: teléfono de pago para atención al cliente (902), operadoras sudamericanas que leen guiones (“reinicie el módem”, “desactive el antivirus”), y al fin y al cabo, una pared contra la que chocas sin ver posibles soluciones a tu incidencia.

Eso sí, la siguiente factura no te preocupes que llegará en tiempo, sin problemas, y cobrando tus llamadas al servicio de atención al cliente que no han servido absolutamente para nada…

Todo esto viene porque llevo 3 días navegando a velocidad de modem, pero estoy pagando por una conexión de 4 Mb. Hasta ahora siempre me salían los test de velocidad a 3800/280 (bajada/subida de datos) más o menos, excepto caídas de DNS de Ono, cortes puntuales de unas horas, roturas varias de fibra óptica, y varias tardes del último mes con bastante lentitud. Pero desde este pasado viernes (23 de noviembre) la cosa ya pasa de rosca: todo va mucho más lento, y ya van 3 días sin solución a la vista.

Prueba de velocidad
Una muestra de la estupenda conexión simétrica
que me han dejado, tomada ahora mismo

Cuando digo más lento, me refiero a descarga de ISOs de Linux de servidores decentes a 40 kb/s (en vez de los casi 500 kb/s que deberían ser). Pruebas de velocidad (speedtest.net) que no pasan de 400 kbps (50 kb/s) en ningún caso. Y navegación a trompicones, desesperante, insufrible… 🙁

Ya he puesto la correspondiente incidencia, tras enfadarme como siempre con las operadoras, y pasando por caja tras más de media hora de 902 929 000.

Ono es como tu peor enemigo

Y mientras, Ono sigue haciendo publicidad engañosa: dicen dar un servicio estupendo y ser “como las cosas buenas” pero realmente se terminan convirtiendo en una pesadilla. Ofrecen cuotas muy bajas, pero al segundo o tercer mes te suben a la cuota normal, que resulta ser nada atractiva, y además seguirá subiendo 2 o 3 veces al año (como hemos comprobado los clientes de Ono en los últimos 5 años). La atención al cliente es pésima hasta niveles ridículos…

Creo que de esta vez no va a pasar: me daré de baja en Ono (otra pesadilla más, según he podido leer) y contrataré alguna otra empresa que será igual o más mala (todas lo son) para por lo menos cambiar de nombre a “la mierda del operador de internet” que tengo.

Prueba de velocidad 7 de la mañanaActualización: 7 de la mañana del lunes 26: parece que la conexión vuelve a funcionar más o menos correctamente. Cada vez que pasa algo así me viene a la cabeza lo mismo: los usuarios de preveedores de internet estamos totalmente desamparados, la atención al cliente es pésima, no hay mecanismos que aseguren una mínima calidad del servicio, las caídas y cortes son contínuos, no hay leyes ni organismos que nos defiendan. Es la ley del más fuerte, y eso en los tiempos que corren no puede ser, hace tiempo que dejamos atrás la Edad Media

Prueba de velocidad 6 de la tardeActualización: 6 de la tarde del lunes 26: me lo temía, la conexión vuelve a ir fatal, por las horas parece un problema de saturación, y absolutamente nadie de Ono se ha interesado por mi incidencia, que lleva más de 24 horas abierta. Comienzo la búsqueda de otros proveedores de internet…

Actualización: Parece que desde ayer martes por la tarde (27 de noviembre) la conexión vuelve a funcionar de forma normal. Y no digo bien, porque hay veces que la navegación es a trompicones, pero supongo que eso ya estaba así antes de los problemas de los últimos días… Ah, y todavía no se ha dignado a llamarme absolutamente nadie de Ono con respecto a mis incidencias. Desanteción al cliente, que se llama. Total 🙁