NalaSi más allá de la vida hay algo, y cuando mueres se juzgan tus acciones, decidiendo entonces si debes ir al cielo o al infierno, entonces creo que el cielo de los perros estará lleno de ellos, y muy pocos irán al infierno.

Ayer por la mañana murió Nala, una teckel preciosa, parte de mi familia, que durante 10 años nos ha alegrado la vida.

Si de verdad existe un cielo, creo que ahora mismo Nala está allí, persiguiendo gatos, comiendo platos de paella, y echando de menos a su familia, de igual forma que todos nosotros vamos a echarla de menos a ella.

Aquí reposan los restos de una criatura que fue bella sin vanidad, fuerte sin insolencia, valiente sin ferocidad y tuvo todas las virtudes del hombre y ninguno de sus defectos” — Epitafio que Lord Byron compuso para la tumba de su perro.