Resulta que mi novia ha encontrado una tarjeta de teléfono de esas de “llamadas internacionales baratas” (en este caso la empresa se llama Comunitel) porque ella llama a China regularmente (es de allí) y hasta ahora utilizaba otra tarjeta con “menos minutos por el mismo precio”.

El caso es que para usar la tarjeta hay dos opciones: o llamar a un número supuestamente gratuíto (1551) o bien a otro de bajo coste (901022033).

Como son números que nunca había utilizado y quiero saber si realmente son gratuítos, o de bajo coste, o de qué narices de coste, pues llamo a mi operador de telefonía favorito (el mismo que me cobra todos los meses 60 euros por la línea de teléfono y por una conexión a internet de cable que se corta cuando quiere), que no es otro que Auna (antiguamente Madritel).

Pregunto a la señorita de información (por cierto, para información o averías o lo que sea hay que llamar a un 902, que no es precisamente gratuíto), me tiene colgado al teléfono 5 minutos para finalmente decirme…. que no sabe las tarifas de esos números :-O

¡¡Pero bueno!! Eso es como si voy al mercado, y el pescadero no sabe a cuánto va la merluza. ¿Y cómo hacemos el pescadero y yo? ¿Me llevo la merluza gratis? Seguro que no….

Vamos, que unos señores cuyo único negocio es cobrar por llamadas no sepan “a cuánto va la llamada” me parece poco menos que increíble…

Al final, quedaron en investigar el tema y llamarme con una respuesta. Esperaré sentado, porque supongo que para ellos no es tan importante la atención e información al cliente como, por ejemplo, cobrar a final de mes.