Irati en otoño, sobre todo en la segunda quincena de octubre, es una explosión de color: verde, amarillo, rojo, azul, en todas las tonalidades posibles. Es algo que siempre he querido ir a ver “en directo”, desde hace años. Y esta vez parece que iba a poder ir, pues disponía de unos días de vacaciones y aunque el tiempo no acompañe, hasta cierto punto me da lo mismo. Pero me he topado con el obstáculo de siempre: la masificación
No hay manera de encontrar un solo hueco para dormir alli en estas fechas, y más cuando llamas con solamente una semana de antelación porque tu jefe no te ha confirmado los días de vacaciones hasta entonces…
Acabo de intentar una última cosa: cambiar el viaje a días de diario, ir de lunes a viernes, de esa forma tal vez podríamos dormir alli en cualquier sitio sin problemas… pero seguro que me ponen problemas… ya veremos…
Buscar
Licencia de uso

El contenido de este weblog
(y algunas de las imágenes)
se encuentra bajo una licencia
Creative Commons (Reconocimiento
- NoComercial - CompartirIgual 2.5).


